viernes, 2 de octubre de 2015

LOS ACUMULADORES DE LOS CENTROS

LOS ACUMULADORES DE LOS CENTROS
Por: Ouspenksy

El Trabajo dice que cada acto psíquico extrae energía.

Cada Centro posee su propia energía.

Cada Centro tiene dos pequeños acumuladores que están conectados con él.

Si estos se agotan el Centro no dispone de otra energía.

Si todos sus Centros están agotados le es imposible gozar de nada. “Deben comprender” dijo Gurdjeff “es un rasgo de la organización de la máquina.

Cierta clase de acumulador desempeña un papel muy importante.

Hay dos pequeños acumuladores cerca de cada centro y que están llenos de la particular sustancia necesaria para el trabajo de dicho centro.

Además, hay en el organismo un amplio acumulador que alimenta a los pequeños.

Los pequeños acumuladores están interconectados y además, cada uno de ellos se conecta con el centro en cuya proximidad está  situado y también con el GRAN ACUMULADOR.

Los acumuladores trabajan de la siguiente manera.

Supongamos que un hombre está trabajando y leyendo un libro difícil y trata de comprenderlo, en cuyo caso varios ROLLOS giran en el centro pensante o aparato en su cabeza, o, supongamos que está subiendo por una colina y se siente cansado, en cuyo caso los rollos giran en el centro motor.

En el primer ejemplo el centro intelectual y en el segundo el centro motor EXTRAEN la energía necesaria para su trabajo de uno de los pequeños acumuladores.

Cuando un acumulador está casi vacío un hombre se siente cansado. Le gustaría detenerse, sentarse si está caminando, pensar en otra cosa si está resolviendo un difícil problema.

…Pero en una forma completamente inesperada siente UN AFLUJO de energía y en seguida es capaz de seguir andando o trabajando.

Esto significa que el centro se ha puesto en CONEXIÓN con el segundo acumulador y le extrae energía.

Mientras tanto el primer acumulador  se llena de nuevo con energía extraída del gran acumulador.

El trabajo de los centros prosigue.

El hombre sigue andando o trabajando. A veces es necesario un breve descanso para asegurar esta conexión, A VECES UN CHOQUE, A VECES UN ESFUERZO. De todos modos el trabajo prosigue.

Al cabo de cierto tiempo la energía almacenada en el segundo acumulador también se agota.

El hombre se siente otra vez cansado.

Nuevamente un choque externo, un descanso o un esfuerzo, y se conecta con el primer acumulador.

Pero suele suceder con frecuencia que el centro ha extraído energía del segundo acumulador con tanta rapidez que el primero no ha tenido tiempo de volver a llenarse con la energía del GRAN ACUMULADOR, y ha tomado tan sólo la mitad de la energía que puede contener – y está lleno a medias -.

Habiéndose conectado nuevamente con el primer acumulador el centro empieza a extraer energía de él, mientras el segundo acumulador se pone en conexión con EL GRAN ACUMULADOR y le extrae energía.

Pero esta vez el primer acumulador está sólo mitad lleno.

El centro agota rápidamente su energía y mientras tanto el segundo acumulador sólo ha logrado llenarse hasta la cuarta parte.

El centro, que se ha conectado con él, no tarda en agotar toda su energía y se conecta una vez más con el primer acumulador, y así sucesivamente.

Al cabo de cierto tiempo  el organismo ha llegado a tal estado que en ninguno de los dos pequeños acumuladores queda una gota de energía.

Esta vez el hombre se siente realmente cansado.

Está a punto de caer, no puede luchar contra el sueño, o el organismo es afectado, le empieza a doler la cabeza, siente palpitaciones o se enferma.

Luego de pronto un breve descanso, o un choque externo, o un esfuerzo, trae de vuelta UN NUEVO AFLUJO de energía y el hombre es otra vez capaz de pensar, de caminar o de trabajar.

Esto quiere decir que el centro ha logrado CONECTARSE directamente con EL GRAN ACUMULADOR.

EL GRAN ACUMULADOR contiene  una enorme cantidad de energía.

Si un hombre está en conexión con el gran acumulador es capaz literalmente de hacer milagros.

Pero claro está que si sus rollos prosiguen girando y la energía que es producida por el aire, el alimento y las impresiones, siguen fluyendo del gran acumulador con mayor rapidez de la que entra, entonces llega el momento en que el gran acumulador se vacía de toda su energía y el organismo muere.

El punto que deseo subrayar en este comentario es que cada acto psíquico usa energía.

Enfrentado con el mundo externo de los aconteceres, por la vía de los cinco sentidos, cada reacción a lo que es visto, oído, tocado, olido o saboreado, extrae energía.

Nuestro contacto con el mundo externo de aconteceres es un contacto psíquico.

Piensa acerca de algo que vio. Esto es psíquico.

Sí, pero el ver una cosa es psíquico- esto, es, usa una energía que es psíquica-.

El amor es psíquico –emplea una energía perteneciente al centro emocional-

Todos los centros usan energía psíquica –hasta el centro motor-.

Las energías psíquicas usadas por los centros son Hidrógeno 48, Hidrógeno 24 e Hidrógeno 12.

Esas energías no son cosas que se ven con los sentidos exteriores, sino que se las experimenta dentro de uno.

Usted está lleno de entusiasmo. Excelente. Pasa un buen rato en la costa. Luego se siente de mal humor. Por supuesto más ¿por qué? Las energías psíquicas por medio de las cuales se COMBINA, O SE PONE EN CONTACTO CON LOS SUCESOS EXTERIORES, tales como el vino, las mujeres y el canto, o el peligro, el riesgo y el dolor, SE AGOTARON, y ya ni el vino, ni las mujeres, ni el canto, ni el peligro, ni el riesgo, ni el dolor PUEDEN OBTENER una respuesta de usted.

SU PODER-RESPUESTA ESTÁ EXHAUSTO.

Esto es, su poder psíquico de combinarse con las impresiones externas ha desaparecido.

Gurdjeff dijo una vez: “Es preciso que el hombre tenga “SODIO” para que pueda COMBINARSE con el “CLORO” de la vida. Entonces puede hacerse cloruro de sodio –lo cual es sal-.

Pero si en él no hay nada que pueda combinarse con la vida, NO PUEDE HACER SU SAL.

Lo que hemos de entender es que todo lo experimentamos –y toda experiencia está psíquicamente en nosotros- extrae energía psíquica.

Y si estamos temporariamente exhaustos de energía psíquica NO PODEMOS RECIBIR COSA ALGUNA Y ASÍ NO NOS PONEMOS EN CONTACTO CON LA VIDA EXTERIOR.

Un hombre, una mujer, que están moribundos debido a una enfermedad no pueden recibir nada de la vida exterior. ¿Por qué? No queda energía.

Si su centro intelectual tiene energía puede leer, estudiar, y lo capta. Si no, le es imposible.

Si el centro emocional está agotado, nada puede sentir, si el centro sexual está vacío, es imposible sentir el sexo.

Si el centro motor está agotado, cuesta recoger una cosa que cayó al suelo.

Todo esto no es causado por las cosas exteriores sino por las cosas interiores –esto es, el estado de los centros y de las partes de los centros con relación a la energía psíquica que le es suministrada-.

Cada centro y cada parte se asemejan a una máquina que, al carecer de combustible, no funciona.

Ouspensky


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