jueves, 1 de octubre de 2015

EL BOSTEZO Y LA RISA

EL BOSTEZO Y LA RISA
Por: Ouspensky

En todo lo que había dicho sobre los acumuladores, Gurdjeff dijo algo muy interesante respecto al bostezo y la risa.

En nuestro organismo, dijo, hay dos funciones que siguen siendo incomprensibles e inexplicables desde el punto de vista científico, aunque naturalmente la ciencia no admite su incapacidad de explicarlas: éstas son el bostezo y la risa.
                                          
Ni el uno ni la otra pueden ser comprendidos o explicadas correctamente si se ignora todo lo de los acumuladores y de su papel en el organismo.

Ustedes habrán notado que bostezan cuando están cansados.

Esto es especialmente notorio en alpinismo cuando un hombre no acostumbrado escala una montaña: bosteza casi continuamente.

El bostezo tiene por efecto el bombear energía a los pequeños acumuladores.

Cuando se vacían demasiado rápidamente, en otros términos cuando uno de ellos no tiene tiempo de llenarse mientras el otro se está vaciando, el bostezo se hace casi continuo.

En ciertos casos de enfermedad, se puede producir un paro cardiaco, por ejemplo cuando un hombre quiere bostezar pero no puede; en otros casos al estar desarreglado el funcionamiento del bostezo, un hombre puede bostezar sin interrupción, sin provecho alguno, es decir sin poder sacar ninguna energía.

El estudio y la observación del bostezo, hechos desde este punto de vista, pueden revelar muchas cosas nuevas e interesantes.

La risa también está en relación directa con los acumuladores.

Pero la risa es la función opuesta al bostezo.

La risa no nos carga de energía, por el contrario la expulsa, nos extrae la energía superflua que se encuentra almacenada en los acumuladores.

La risa no existe para todos los centros, solamente para los centros divididos en dos mitades — positiva y negativa.

Todavía no he expuesto este tema en detalle; lo haré cuando lleguemos a un estudio más detallado de los centros.

Por el momento consideremos sólo al centro intelectual.

Ciertas impresiones pueden caer sobre las dos mitades del centro a un mismo tiempo, y suscitar de golpe un «sí» y un «no» bien marcados.

Tal simultaneidad del «sí» y del «no» provoca en el centro intelectual una especie de convulsión y, puesto que es incapaz de armonizar y de digerir estas dos impresiones opuestas que un solo hecho determina en él, el centro comienza a derramar hacia afuera, bajo la forma de risa, la energía que le afluye del acumulador con el cual se encuentra conectado.

En otros casos, sucede que el acumulador contiene mucho más energía que la que puede gastar el centro.

Entonces toda impresión, aun la más ordinaria, puede ser percibida como doble; puede caer simultáneamente sobre las dos mitades del centro y producir la risa, es decir un descarga de energía.

No les doy aquí, compréndanlo, sino un esbozo.

Recuerden solamente que el bostezo y la risa son ambos muy contagiosos.

Esto muestra que son esencialmente funciones de los centros instintivo y motor.

¿Por qué la risa es tan agradable? preguntó alguien.

—Porque la risa, respondió Gurdjeff, nos libera de una energía superflua que si se queda sin uso podría volverse negativa, es decir, tóxica.

Tenemos siempre una fuerte dosis de esta sustancia tóxica.

La risa es el antídoto.

Pero este antídoto es necesario sólo mientras seamos incapaces de emplear toda nuestra energía para un trabajo útil.

Se ha dicho que Cristo no rió jamás.

Y en efecto, no encontrarán en los Evangelios la menor alusión al hecho de que Cristo haya reído una sola vez.

Pero hay diferentes formas de no reír.

Algunos nunca ríen porque están completamente sumergidos en sus emociones negativas, su mezquindad, su miedo, su odio, sus sospechas.

MIENTRAS QUE OTROS NO RÍEN PORQUE NO PUEDEN TENER EMOCIONES NEGATIVAS.

Comprendan bien esto: en los centros superiores, la risa no puede existir, ya que, en los centros superiores, no hay división, no hay ni «si» ni «no»."

Ouspensky






CONEXIONES CON EL GRAN ACUMULADOR

CONEXIONES CON EL GRAN ACUMULADOR
Por: Ouspensky

Nuestra meta tendrá que ser entonces el aprender a establecer conexiones entre tal o cual centro y el gran acumulador.

Mientras no seamos capaces de hacer esto, fracasaremos en todas nuestras empresas, puesto que caeremos dormidos antes de que nuestros esfuerzos puedan dar el menor resultado.

Los pequeños acumuladores bastan para el trabajo ordinario, cotidiano, de la vida.

Pero para El Trabajo sobre sí, para el crecimiento interior, y para los esfuerzos que son exigidos de cada hombre que emprende el camino, la energía de estos pequeños acumuladores no es suficiente.

EL CENTRO EMOCIONAL:

Debemos aprender a extraer la energía directamente del gran acumulador.

Esto no es posible, sin embargo, sino con la ayuda del centro emocional.

Es esencial comprender esto.

El contacto con el gran acumulador no puede hacerse sino a través del centro emocional.

Los centros instintivos, motor e intelectual, por si mismos, no pueden alimentarse sino de los pequeños acumuladores.

Esto es precisamente lo que la gente no comprende.

Por lo tanto, su meta debería ser el desarrollo de la actividad del centro emocional.

El centro emocional es un aparato mucho más sutil que el centro intelectual, especialmente si tomamos en consideración que de todas las partes del centro intelectual, la única que trabaja es el aparato formatorio, al cual muchas cosas le son completamente inaccesibles.

Si un hombre quiere saber y comprender más de lo que sabe y comprende hoy día, debe recordar que este nuevo saber y esta nueva comprensión le vendrán a través del centro emocional y no a través del centro intelectual.

Ouspensky




CARBONO 12

CARBONO 12
Por: Maurice Nicoll

CARBONO 12

El primer choque consciente es la transformación del Hidrógeno 48 en el Hidrógeno 24 por medio del Hidrógeno 12.

Este debe ser llevado al lugar de las impresiones entrantes donde actúa como Carbono.

El propósito, si es realmente emocional y puede ser recordado en un momento de dificultad, pone al Carbono 12 en posición.

En un sentido, este Carbono es todo el sentimiento emocional y la valoración que alguien tiene del Trabajo mismo.

Si el poder de trabajar es tan grande en un hombre que no lo olvida, y siente que toda su vida y todo lo que significa se relacionan con él, entonces el Carbono 12 empieza a colocarse en posición correcta, pero si es una mera criatura de los sentidos, etc., esta transformación no puede efectuarse y su vida es, por así decir, una manifestación del Hidrógeno 48.

Si se puede conocer las propias reacciones mecánicas (a través de la observación de si) y al mismo tiempo sentir la presencia del trabajo, entonces se acrecienta la conciencia en el sentido de que se sabe de uno mismo mucho más —es decir, se conoce y se ve la propia mecanicidad a la luz del trabajo y lo que señala, se llega a ser consciente en el trabajo de cómo se actúa en la vida y así; cabe decir que se es consciente en un Hidrogeno superior.

Entonces es preciso pensar en lo que significa el hidrógeno.

El hidrogeno es un punto del universo contemplado en escala cualitativa —a saber, en la escala de los grados de excelencia.

Los hidrógenos inferiores se manifiestan a nuestros sentidos externos como objetos: "piedras", "pasto", "carne", "agua", etc.

Pero cuando se llega al punto del universo llamado Hidrógeno 48, su manifestación es solo interna y por eso tiene que ver con los estados de conciencia.

El Hidrógeno 48 es el más bajo de los asi llamados Hidrógenos psíquicos.

Nuestra conciencia ordinaria emplea, por así decir, Hidrógeno 48.

Entonces ve todo en función de los opuestos.

Como es sabido, la parte formativa del centro intelectual que trabaja con Hidrógeno 48 es llamada la "Tercera Fuerza Ciega".

El alcance de conocimientos que da este Hidrógeno determina para nosotros el mundo de los opuestos y por eso vemos las cosas ya sea como "si", ya sea como "no" y somos incapaces de pensamiento relativo e incapaces de ver como si y no.

Los centros superiores que trabajan con Hidrógeno 12 e Hidrógeno 6 no contienen contradicciones.

Se debe esto a que el grado de iluminación es tal que vemos todos los aspectos de una situación simultáneamente y no divididos en opuestos irreconciliables.

En este" sistema se compara a veces la conciencia con la luz.

Se dice de nuestra vida interior que es oscura y esto es lo que significan las palabras de los Evangelios: "La gente que vive en las tinieblas".

La idea de la observación de si es la de dejar penetrar un rayo de luz en estas tinieblas.

Debemos imaginar que ser consciente en un hidrogeno superior o por medio de un hidrogeno superior es similar a tener una luz muy fuerte que ilumina todo.

Mientras la luz de una vela ilumina débilmente el contorno, la luz de una lámpara incandescente ilumina los lugares que antes estaban en la sombra y nos permite ver todo en una relación por completo diferente.

De modo análogo, ser consciente en un Hidrogeno superior es ver relaciones enteramente nuevas, y este descubrimiento de nuevas relaciones nos ocurre a veces en momentos de congoja y desdicha en que de súbito todo se transforma y vemos las cosas a una luz por entero diferente.

Cuando permanecemos fijados en nuestros estados negativos, cuando estamos llenos de auto-compasión y solo tenemos conciencia de las heridas infligidas a nuestro amor propio, etc., vemos todo de una manera muy oscura.

De hecho, estamos conscientes en el Hidrógeno 48, digamos.

Pero cuando tenemos un momento de despertar y nos sentimos levantados de nuestro estado por la acción del trabajo, todos los pensamientos y emociones que teníamos en aquel estado nos parecen ahora triviales.

No podemos comprender por qué hemos dicho esto o pensado aquello.

Este es un momento de iluminación, de luz más intensa, y por lo tanto de conciencia acrecentada, en el sentido de que "conocemos simultáneamente" mucho más de lo que conocemos en nuestro estado de contracción.

Todo cobra sus proporciones verdaderas, por así decirlo, a la luz de esta conciencia acrecentada, por eso cabe decir que en ese momento somos conscientes en un Hidrogeno superior.

En realidad, en tal momento somos conscientes de un punto superior en el universo contemplado como una escala de cualidades representadas por Hidrógenos.

Muy sencillamente, nos elevamos un momento por encima de nosotros mismos y vemos las cosas a una nueva luz.

Cada cual debe darse cuenta de que en diferentes momentos está en peor o mejor estado, y sobre la base de esta experiencia perfectamente incontrovertible podemos tener la certidumbre de que existen grados superiores de conciencia.

Creo que es un error tratar de relacionar los cuatro estados de conciencia con los Hidrógenos.

Es preciso presentar las dos ideas separadamente, aunque es evidente que están conectadas entre si.

El tercer estado de conciencia —a saber, la percepción de si o recuerdo de si— siempre surge de un Hidrógeno superior, que puede ser Hidrógeno 24, o Hidrógeno 12 o aun, muy escasas veces, Hidrógeno 6.

Es sabido que un hombre debe crear ante todo los Hidrógenos superiores en si en su intento de darse el primer choque consciente, y si es posible, el segundo choque consciente que pone en movimiento nuevas octavas de desarrollo en su cuerpo de todos los Hidrógenos.

Quisiera que trataran de entenderlo y captaran así una visión del universo contemplado como una escala de Hidrógeno.

Esto tiene que ver con intensidad de significado y uso —es decir, es cualitativo, no cuantitativo.

Reflexionen ustedes sobre este particular, y examinen la habitación donde se encuentran.

Verán cosas diferentes —cosas hechas con madera, cosas hechas con piedra, quizá un poco de comida en la mesa, agua, aire, etc.

¿Han pensado alguna vez en la relación que todas estas cosas tienen una con la otra?

Si lo han hecho, verán por que cuando el señor Ouspensky oyó mencionar por primera vez la tabla de hidrógenos, dijo que este era un conocimiento que provenía de los centros superiores.

Recordarán que cada ser vivo puede ser definido por lo que come, por quien lo come, etc.

La vaca puede comer las flores que están en un jarrón sobre la mesa, pero ustedes no pueden hacerlo; pero pueden comerse la vaca.

Los insectos comen la madera de la silla sobre la cual están sentados.

La madera de la silla sobre la cual están sentados es cierto punto en el universo.

La carne tiene una organización superior y es un punto diferente en el universo; sus funciones, sus propiedades, su empleo, sus posibilidades, son por entero diferentes.

Ahora ocupémonos del pensamiento, basado en el Hidrógeno 48; sus usos, sus propiedades, sus funciones, son por entero diferentes de los de la carne, y empero tiene sus propiedades.

La carne es más inteligente, por así decir, que la madera, y el pensamiento es más inteligente que la carne.

Una patata cocida es más inteligente que una patata cruda porque es 768 y puede ser comida por el hombre.

La percepción emocional, si se basa realmente en el Hidrógeno 24, es mucho más inteligente que la percepción basada en el Hidrógeno 48.



LA FÁBRICA HUMANA

LA FÁBRICA HUMANA
Por: Ouspensky

Todas las sustancias finas necesarias para la manutención y la alimentación de los cuerpos superiores deben ser producidas en el organismo físico, y el organismo físico es capaz de producirlas siempre que la fábrica humana trabaje debida y económicamente.

Todas las sustancias necesarias para mantener la vida del organismo, para el trabajo psíquico, para las funciones superiores de la conciencia y el crecimiento de los cuerpos superiores, son producidas por el organismo a partir del alimento que penetra en el.

El organismo humano recibe tres clases de alimento:

1º El alimento ordinario que comemos.
2° El aire que respiramos.
3º Nuestras impresiones.

No es difícil comprender que el aire es una clase de alimento para el organismo.

Pero a primera vista puede parecer difícil comprender cómo las impresiones pueden ser un alimento.

Siempre debemos recordar que con cada impresión exterior, sonora, visual u olfativa, recibimos desde afuera cierta cantidad de energía, cierto número de vibraciones; esta energía que penetra en el organismo desde el exterior es un alimento.

Más aún, como ya lo he dicho, la energía no puede ser transmitida SIN MATERIA.

Si una impresión exterior introduce con ella una energía exterior en el organismo, ello significa que UNA MATERIA exterior también penetra en el organismo y lo nutre, en el pleno sentido de esta palabra.

Para una existencia normal, el organismo necesita tres clases de nutrición: alimento físico, aire e impresiones.

El organismo no puede existir con la ayuda de uno solo, ni siquiera con la de solo dos, se necesitan los tres.

Pero la relación de estos alimentos entre si y su significado para el organismo no son los mismos.

El organismo puede existir por un tiempo relativamente largo sin ningún aporte de alimento físico fresco.

Se conocen casos de ayuno por más de sesenta días, al fin de los cuales el organismo no había perdido nada de su vitalidad, puesto que pudo recuperar sus fuerzas muy rápidamente tan pronto como empezó a alimentarse.

Por supuesto tal abstinencia de alimento no puede considerarse como completa, ya que en estos casos de privación artificial, los sujetos habrían continuado tomando agua.

Sin embargo, aun sin agua un hombre puede vivir varios días sin alimentos.

Sin aire, no puede subsistir más de unos minutos, no más de dos o tres: como regla general la muerte sucede obligatoriamente después de una privación de aire que dura cuatro minutos.

IMPRESIONES:

Sin impresiones, un hombre no puede vivir ni un solo instante.

Si de alguna manera se pudiera detener el flujo de las impresiones o privar al organismo de su capacidad de recibirlas, moriría instantáneamente.

El flujo de las impresiones que nos vienen del exterior es como una correa de transmisión por la cual se nos comunica el movimiento.

El motor principal para nosotros es la naturaleza, el mundo que nos rodea.

La naturaleza nos transmite a través de nuestras impresiones LA ENERGÍA por la cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

Si este INFLUJO ENERGÉTICO dejase por un instante de llegar a nosotros, nuestra maquina cesaría inmediatamente de trabajar.

Por lo tanto, de las tres clases de alimento, la más importante son las impresiones, aunque es evidente que un hombre no puede existir mucho tiempo solamente de impresiones.

Las impresiones y el aire permiten al hombre existir un poco más de tiempo.

Las impresiones, el aire y el alimento físico permiten al hombre vivir el término de su tiempo normal de vida y producir las sustancias necesarias no sólo para mantener su vida, sino también para la creación y el crecimiento de los cuerpos superiores.

El proceso de transformar en sustancias más finas las sustancias que entran en el organismo está gobernado por la ley del siete.

Representémonos el organismo humano bajo la forma de una fábrica de tres pisos.

El piso superior de esta fábrica es la cabeza del hombre; el piso intermedio es el pecho; el piso inferior incluye la espalda, el abdomen y la parte inferior del cuerpo.

El alimento físico es H 768, o la, sol, fa, en la tercera octava cósmica de radiaciones.

(¿Qué se significa con Carbono, Oxígeno, Nitrógeno e Hidrógeno? Ver Nota al final.)

Este hidrógeno penetra en el piso inferior del organismo como Oxígeno, Do 768.

El Oxígeno 768 encuentra El Carbono 192, ya presente en el organismo.

De la unión de O. 768 y C. 192 resulta el Nitrógeno N 384.

N 384 es la nota siguiente, re.

Como lo sabemos por la ley del siete, mi no puede pasar a fa en una octava ascendente sin un choque adicional.

Si no recibe ningún choque adicional, la sustancia mi 192 no puede por si misma pasar a la plena nota fa.

En el momento en que mi 192 aparentemente debería llegar a un punto muerto, penetra en el organismo el segundo alimentó — el aire, bajo la forma de Do 192, o sea mi, re, do de la segunda octava cósmica de radiaciones.

La nota Do contiene los semitonos necesarios, es decir, toda la energía necesaria para pasar a la próxima nota, y en alguna forma da parte de su energía a la nota mi, que es de igual densidad.

La energía de este do al unirse con el Carbono 48 ya presente en el organismo, da a mi 192 suficiente tuerza para que pueda pasar al Nitrógeno 96.

El Nitrógeno 96 será la nota fa.

Re 384, que se convierte en el Oxígeno de la tríada siguiente, encuentra en el organismo el Carbono 96, y en conjunto producen un nuevo Nitrógeno, N 192, que es la nota mi 192.

La entrada de aire H 192 en el organismo y el choque dado por el aire en el intervalo mi-fa de la octava de nutrición.

Fa 96, al unirse con el carbono 24, presente en el organismo, pasa al nitrógeno 48 — la nota sol.

Continuación de la octava de nutrición, el pasaje de los productos de nutrición a sol 48.

La nota sol 48, al unirse con el carbono 12, presente en el organismo, pasa al nitrógeno 24 — la nota la 24.

Continuación de la octava de nutrición, el pasaje de los productos de nutrición a la 24.

La 24 se une con el carbono 6, presente en el organismo, y se transforma en Nitrógeno 12, o Si 12.

Si 12 es la sustancia más alta que el organismo puede producir a partir del alimento físico, con la ayuda del choque adicional dado por el aire.

Continuación de la octava de nutrición, el pasaje de los productos de nutrición a SI 12.

Do 192 (aire), al entrar en el piso intermedio de la fábrica con el carácter de Oxígeno y al dar una parte de su energía a mi 192, se une a su vez, en un cierto punto, con el Carbono 48, presente en el organismo y pasa a Re 96.

El comienzo de la digestión del aire en el organismo.

Re 96 pasa a mi 48 con la ayuda del carbono 24, y con esto, el desarrollo de la segunda octava se detiene.

Para pasar de mi a fa es indispensable un choque adicional, pero en este sitio la naturaleza no ha preparado ningún choque adicional, y la segunda octava, es decir la octava del aire, no puede desarrollarse más allá y en las condiciones ordinarias de la vida, no se desarrolla más allá.

Continuación de la octava del aire en el organismo.

La tercera octava comienza con do 48.

Las impresiones entran en el organismo bajo la forma de Oxígeno 48, es decir la, sol, fa, de la segunda octava cósmica Sol-Tierra.

Do 48 tiene suficiente energía para pasar a la próxima nota, pero en el momento en que Do 48 penetra en el organismo, no se presenta el Carbono 12 necesario para esta transición.

Al mismo tiempo, do 48 no entra en contacto con mi 48, así que Do mismo no puede pasar a la próxima nota, ni puede dar una parte de su energía a mi 48.

Las tres clases de nutrición y la digestión de H 768 y H 192 en el organismo con la ayuda de un choque mecánico.

El estado normal del organismo y la producción normal de las sustancias más finas a partir de los productos de nutrición.

En las condiciones normales de existencia, la producción de materias finas por la fábrica llega entonces a un punto muerto, se detiene, y la tercera octava resuena sólo como Do.

La sustancia de la más alta calidad producida por la fábrica es el Hidrógeno sexual si 12, y para todas sus funciones superiores, la fábrica no puede emplear sino esta sustancia superior.

Sin embargo, hay una posibilidad de acrecentar el rendimiento, es decir de permitir que la octava del aire y la octava de las impresiones se desarrollen más.

Para este fin, es indispensable crear una clase especial de choque artificial en el punto mismo en que la tercera octava se ha detenido.

Esto significa que el choque artificial debe ser aplicado a la nota do 48.

Pero ¿qué es un choque artificial?

Primero, se conecta con el momento de recibir una impresión.

¿Qué designa la nota do 48?

La nota do 48 designa el momento en que una impresión entra en nuestra conciencia.

Un choque artificial en este punto significa cierta clase de esfuerzo, hecho en el momento en que se recibe una impresión.

Se ha explicado anteriormente que en las condiciones de la vida ordinaria no nos recordamos a nosotros mismos.

No nos recordamos, es decir, no tenemos la sensación de nosotros mismos; no estamos conscientes de nosotros mismos en el momento de la percepción de una emoción, de un pensamiento o de una acción.

Si un hombre lo comprende y trata de recordarse a sí mismo, cada impresión que recibe durante este recuerdo, será en cierta manera doblada.

Por ejemplo, en un estado psíquico ordinario, simplemente miro a la calle.

Pero si me recuerdo a mí mismo, no miro simplemente a la calle, yo siento que la miro, como si me dijera a mí mismo: Yo miro.

En vez de una impresión de la calle, tengo dos impresiones: una de la calle y la otra de mí mismo mirando a la calle.

Esta segunda impresión producida por el hecho de mi recuerdo de mí, es el choque adicional.

Nota:
¿Qué se significa con Carbono?

Carbono (fuerza activa)

Cuando una sustancia es conductora de la primera fuerza, es decir, de la fuerza activa, se la llama Carbono, y como al Carbono de la química, se la designa con la letra C.

¿Qué se significa con Oxígeno?

Oxígeno (fuerza pasiva)

Cuando una sustancia es conductora de la segunda fuerza, o fuerza pasiva, se la llama Oxígeno, y como al Oxígeno de la química se la designa con la letra O.

¿Qué se significa con Nitrógeno?

Nitrógeno (fuerza neutra)

Cuando una sustancia es conductora de la tercera fuerza, o de la fuerza neutralizante, se la llama Nitrógeno, y como al Nitrógeno de la química, se la designa con la letra N.

¿Qué se significa con Hidrógeno?

Cuando se considera una sustancia sin relación con la fuerza que se manifiesta a través de ella, se la llama Hidrógeno y cómo al Hidrógeno de la química, se la designa con la letra H.

Ouspensky




LOS HIDRÓGENOS Por: Ouspensky

LOS HIDRÓGENOS
Por: Ouspensky

¿QUÉ ES EL RAYO DE LA CREACIÓN?

Consideremos, entonces, el rayo de creación una vez creado el universo.

La acción del Absoluto sobre el mundo, sobre los mundos creados por él o dentro de él, continúa.

Asimismo, continúa la acción de cada uno de estos mundos sobre los mundos siguientes.

Todos los soles de la Vía Láctea influyen sobre nuestro sol.

El sol influye sobre los planetas.

Todos los planetas influyen sobre nuestra tierra y la tierra sobre la luna.

RADIACIONES:

Estas influencias son transmitidas por medio de radiaciones a través de los espacios estelares e interplanetarios.

Con el fin de estudiar estas radiaciones, tomemos el rayo de creación en forma abreviada:

LAS TRES OCTAVAS DE RADIACIÓN:

Absoluto-Sol-Tierra-Luna, o más precisamente, imaginemos el rayo de creación bajo la forma de tres octavas de radiaciones:

La primera octava entre el Absoluto y el Sol, la segunda octava entre el Sol y la Tierra, la tercera octava entre la Tierra y la Luna; y examinemos el pasaje de las radiaciones entre estos cuatro puntos fundamentales del Universo.

Tenemos que encontrar nuestro lugar y comprender nuestra función en este Universo, tomado bajo la forma de tres octavas de radiaciones entre cuatro puntos.

En la primera octava, el Absoluto incluye dos notas, do y si, separadas por un «intervalo».

Siguen las notas la, sol, fa, es decir:

Luego un «intervalo» y el «choque» que lo llena —desconocido para nosotros, pero cuya existencia, sin embargo, es inevitable— luego mi, re.

Las radiaciones alcanzan al sol.

En el sol mismo están incluidas dos notas, do, un intervalo, y si; luego siguen la, sol, fa; yendo las radiaciones hacia la tierra.

Luego un «intervalo.» y el «choque» de la vida orgánica que lo llena: luego mi y re.

La tierra: do, un «intervalo», si, y luego la, sol, fa — yendo las radiaciones hacia la luna; luego nuevamente un «intervalo», un «choque» desconocido para nosotros, luego mi, re y la luna, do.

Estas tres octavas de radiaciones, forma bajo la cual nos representaremos ahora el Universo, nos permitirán explicar la relación que tienen con nuestra propia vida las Materias y las Fuerzas de distintos planos del mundo.

Tengamos en cuenta que aunque hay seis «intervalos» en estas tres octavas, de hecho sólo tres de ellos necesitan ser llenados desde afuera.

El primer «intervalo» do-si lo llena la voluntad del Absoluto.

El segundo «intervalo» do-si lo llena la influencia de la masa del sol sobre las radiaciones que la atraviesan.

El tercer «intervalo» do-si lo llena la acción de la masa terrestre sobre las radiaciones que la atraviesan.

Sólo los «intervalos» entre fa y mi tienen que ser llenados por «choques adicionales».

Estos «choques adicionales» pueden venir ya sea de otras octavas que atraviesan el punto dado, o de octavas paralelas que salen de puntos superiores.

Nada sabemos acerca de la naturaleza del «choque» entre mi y fa en la primera octava Absoluto-Sol.

Pero en la octava Sol-Tierra el «choque» entre mi y fa es la vida orgánica sobre la Tierra, es decir, las tres notas, la, sol, fa, de la octava que comienza en el Sol.

La naturaleza del «choque» entre mi y fa en la octava Tierra-Luna también nos es desconocida.

Hay que tomar en cuenta que el término «un punto en el universo» que he usado, tiene un significado completamente preciso; un «punto» representa una cierta combinación de hidrógenos que opera en un lugar preciso y cumple una función igualmente precisa en tal o cual sistema.

HIDRÓGENO:

El concepto «punto» no puede ser reemplazado por el concepto «hidrógeno», porque el término «hidrógeno» significa simplemente: materia no limitada en el espacio.

Un punto siempre está limitado en el espacio.

Al mismo tiempo, un «punto del universo» puede designarse por el número del «hidrógeno» que predomina en él o que ocupa su centro.

FUERZA ACTIVA (CARBONO)

Si examinamos ahora la primera de estas tres octavas de radiaciones, es decir, la octava Absoluto-Sol, desde el punto de vista de la Ley del Tres, veremos que la nota do será la conductora de La Fuerza activa designada por el número 1, mientras que La Materia en la cual esta fuerza actúa será «CARBONO» (C).

La Fuerza «activa» que crea la nota do en el Absoluto representa la máxima frecuencia de vibraciones o la más grande densidad de vibraciones.

La expresión «densidad de vibraciones» corresponde a «frecuencia de vibraciones» y su sentido es opuesto al de «densidad de materia», es decir, que cuanto más densa es la materia, tanto menos densas son las vibraciones y viceversa.

De manera general, cuanto más sube la «densidad de vibraciones», tanto más baja la «densidad de materia».

La máxima «densidad de vibraciones» se encuentra en la materia más sutil, más enrarecida.

Y en la materia más densa concebible, las vibraciones se retardan y llegan casi a un punto muerto.

Por consiguiente, la materia más sutil corresponde a la máxima «densidad de vibraciones».

La fuerza activa en el Absoluto representa la máxima «densidad de vibraciones», mientras que la materia en la cual se efectúan estas vibraciones, es decir, el primer «CARBONO», representa la mínima «densidad de materia».

La nota si en el Absoluto será la conductora de la fuerza pasiva, designada con el número 2.

FUERZA PASIVA (OXÍGENO)

Y la materia en la cual esta fuerza pasiva actúa, o en la cual resuena la nota si, será «OXÍGENO» (O).

FUERZA NEUTRALIZANTE (NITRÓGENO)

La nota La, será la conductora de la fuerza neutralizante, designada por el número 3, y la materia en la cual resuena la nota la, será «NITRÓGENO» (N).

Según el orden de su acción, estas fuerzas se mantendrán en el orden de sucesión 1, 2, 3, es decir que corresponderán a las materias «carbono», «oxígeno» y «nitrógeno».

EL NITRÓGENO ES EL CONDUCTOR DE LA FUERZA NEUTRALIZANTE

Pero, según la densidad de su materia, quedarán en el orden: «carbono», «nitrógeno», «oxígeno», es decir, 1, 3, 2, porque el «nitrógeno», aunque conserve el número 3, por ser el conductor de la fuerza neutralizante, permanece por su densidad de materia entre el «carbono» y el «oxígeno», apareciendo este último como el más denso de los tres.

HIDRÓGENO

El «carbono», el «oxígeno» y el «nitrógeno» tomados en conjunto producirán una materia del cuarto orden, o «hidrógeno» (H), cuya densidad designaremos por el número 6 (como la suma de 1 más 2 y más 3) o sea H 6.

C, O y N retienen sus números 1, 2, 3.

El carbono es siempre 1, el oxígeno siempre 2, y el nitrógeno siempre 3.

Pero siendo más activo que el oxígeno, el nitrógeno entra en la próxima tríada como principio activo, y entra allí con la densidad 2.

En otras palabras, el nitrógeno tiene ahora una densidad 2 y el oxigeno una densidad 3.

De manera que la nota La, de la primera tríada es la conductora de la fuerza activa en la próxima triada, en la cual entra con la densidad 2.

Si el nuevo Carbono entra con la densidad 2, el Oxígeno y el Nitrógeno deben corresponder con él en sus densidades, reproduciendo la proporción de densidades de la primera tríada.

En la primera tríada la relación de densidades era 1, 2, 3; en la segunda tríada será 2, 4, 6, es decir, el carbono de la segunda tríada tendrá la densidad 2, el nitrógeno una densidad 4, el oxígeno una densidad 6.

Tomados en conjunto, darán el hidrógeno 12 (H 12):

2 más 4 más 6 = 12.

De acuerdo con el mismo esquema, la siguiente tríada será constituida: fa, «choque», mi.

El nitrógeno de la segunda tríada entrará en la tercera como carbono con la densidad 4.

El nitrógeno y el oxígeno que le corresponden deberán tener las densidades 8 y 12; juntos darán el hidrógeno 24 (H 24).

4 más 8 más 12= 24.

La siguiente tríada mi, re, do, según el mismo esquema, dará hidrógeno 48 (H 48).

La tríada do, si, la, dará el hidrógeno 96 (H 96).

La tríada la, sol, fa - el hidrógeno 192 (H 192).

Fa, «choque», mi — hidrógeno 384 (H 384).

Mi, re, do - hidrógeno 768 (H 768)

Do, si, la— hidrógeno 1.536 (H 1.536).

La, sol, fa - hidrógeno 3.072 (H 3.072).

Fa, «choque», mi— hidrógeno 6.144 (H 6.144).

Mi, re, do- hidrógeno 12.288 (H 12.288).

Así se obtienen doce Hidrógenos con densidades escalonadas de 6 a 12.288.

Estos doce hidrógenos representan doce categorías de materias, que se escalonan en el universo desde el Absoluto hasta la Luna, y si fuera posible establecer con exactitud cuál de estos hidrógenos constituye el organismo humano y actúa en él, tan sólo esto determinaría el lugar que ocupa el hombre en el mundo.

Pero en el lugar donde estamos situados, dentro de los límites de nuestro poderes y capacidades ordinarias, el hidrógeno 6 es irreducible; por lo tanto podemos tomarlo como hidrógeno 1; el siguiente hidrógeno 12 puede ser considerado como hidrógeno 6.

Si dividimos entre 2 todos los hidrógenos que siguen, obtenemos una escala que va desde el hidrógeno 1 hasta el hidrógeno 6.144

Sin embargo, el hidrógeno 6 es todavía irreducible para nosotros.

Por lo tanto, podemos tomarlo a su vez como hidrógeno 1, tomar el siguiente hidrógeno como hidrógeno 6 y nuevamente dividir entre 2 todos los siguientes.

Los grados obtenidos en esta forma, desde 1 hasta 3.072, pueden servirnos para el estudio del hombre.

Todas las materias, desde el hidrógeno 6 hasta el hidrógeno 3.072, se encuentran en el organismo humano; y allí todos desempeñan su papel.

Cada uno de estos Hidrógenos agrupa un gran número de sustancias químicas conocidas por nosotros, ligadas unas a otras por alguna función relativa a nuestro organismo.

En otras palabras, no debe olvidarse que el término Hidrógeno tiene un sentido muy amplio.

HIDRÓGENO:

Cada elemento simple es un Hidrógeno de una cierta densidad; además cualquier combinación de elementos que posee una función determinada, ya sea en el universo o en el organismo humano, es también un Hidrógeno.

Tal definición de materias nos permite clasificarlas en el orden de su relación con la vida y con las funciones de nuestro organismo.

Comencemos con Hidrógeno 768.

Se define como alimento; en otras palabras, hidrógeno 768 comprende todas las sustancias que pueden servir de alimento al hombre.

Las sustancias que no pueden servirle de alimento, por ejemplo un trozo de madera, pertenecen a hidrógeno 1.536; un trozo de hierro a hidrógeno 3.072.

Por otro lado, una materia fina pero pobre en propiedades nutritivas, estará más cerca a Hidrógeno 384.

Hidrógeno 384 será definido como agua.

Hidrógeno 192 es el aire que respiramos.

Hidrógeno 96 está representado por gases enrarecidos que el hombre no puede respirar, pero que desempeñan un papel muy importante en su vida; además, ésta es la materia del magnetismo animal, de emanaciones del cuerpo humano, de rayos N, hormonas, vitaminas, etc.; en otras palabras, con hidrógeno 96 termina lo que se llama materia, o más bien, lo que nuestra física y química consideran como materia.

Hidrógeno 96 incluye también materias que son casi imperceptibles para nuestra química, o sólo perceptibles por sus rastros o por sus efectos — materias cuya existencia es presumida por algunos teóricos y negada por otros.

Los Hidrógenos 48, 24, 12 y 6 son materias desconocidas para nuestros físicos y químicos contemporáneos.

Éstas son las materias de nuestra vida psíquica y espiritual en sus diferentes grados.

Al estudiar la tabla de hidrógenos, se debe recordar siempre que cada hidrógeno comprende un inmenso número de sustancias diferentes todas conectadas entre sí por una sola y misma función en nuestro organismo, y que representan un grupo cósmico definido.

La ligera inexactitud, es decir, el carácter incompleto de la relación de octava, proviene del hecho de que la química ordinaria no toma en consideración todas las propiedades de una sustancia, particularmente sus propiedades cósmicas.

LA ALQUIMIA

La química de la cual hablamos aquí estudia la materia sobre una base diferente de la química ordinaria, y no solamente toma en cuenta sus propiedades químicas y físicas, sino también sus propiedades psíquicas y cósmicas.

Esta química o alquimia considera la materia antes que nada desde el punto de vista de sus funciones, las que determinan su sitio en el universo y su relación con las otras materias, y luego desde el punto de vista de su relación al hombre y a las funciones del hombre.

Se entiende por átomo de sustancia, la más pequeña cantidad de una sustancia dada que retiene todas sus propiedades químicas, cósmicas y psíquicas; en efecto, además, de sus propiedades cósmicas, toda sustancia posee también propiedades psíquicas, es decir, un cierto grado de inteligencia.

Por lo tanto, el concepto de átomo se puede aplicar no sólo a los elementos, sino también a todas las materias compuestas que tienen funciones precisas en el universo o en la vida del hombre.

Puede haber un átomo de agua, un átomo de aire (es decir de aire atmosférico apropiado para la respiración del hombre), un átomo de pan, un átomo de carne, y así sucesivamente.

En este caso, un átomo de agua será un décimo de un décimo de un milímetro cúbico de agua tomado a cierta temperatura por un termómetro especial.

Esta será una pequeñísima gota de agua que bajo ciertas condiciones puede ser percibida a simple vista.

Este átomo es la más pequeña cantidad de agua que retiene todas las propiedades del agua.

Si se prosigue esta división, algunas de estas propiedades desaparecen; en otros términos, ya no tenemos agua sino algo que se aproxima al estado gaseoso del agua, vapor, que químicamente no difiere en ninguna forma del agua en su estado líquido, pero posee funciones diferentes y por lo tanto propiedades cósmicas y psíquicas igualmente diferentes.

La tabla de hidrógenos hace posible el estudio de todas las sustancias que componen el organismo humano desde el punto de vista de su relación con los distintos planos del universo.

Además, como cada función del hombre es un resultado de la acción de sustancias definidas, y como cada sustancia está en relación con un plano definido del universo, este hecho nos permite establecer la relación que existe entre las funciones del hombre y los planos del universo.

Debo decir ahora que las tres octavas de radiación y la tabla de hidrógenos que se deriva de ellas, fueron un tropiezo para nosotros durante mucho tiempo; en cuanto al principio más esencial de la transición de las tríadas y de la estructura de la materia, no lo comprendí sino más tarde, y hablaré de ello en su debida oportunidad.

La tabla de hidrógenos me produjo una muy fuerte impresión, que más tarde se volvería aún más fuerte.

Frente a esta escalera levantada desde la tierra hasta el cielo, sentí algo muy análogo a las sensaciones del mundo que me llegaron hace varios años durante mis extraños experimentos que he descrito en “Un Nuevo Modelo del Universo”, gracias a los cuales había sentido tan fuertemente la interdependencia, la integridad y la "matematicalidad" de todo lo que existe en el mundo.

Esta exposición, con diferentes variantes, fue repetida muchas veces, ya sea asociada a una explicación del rayo de la creación, o asociada a una explicación de la ley de la octava.

Pero las primeras veces que la oí estaba lejos de reconocerle todo su valor, a pesar de la singular sensación que cada vez me producía.

Y sobre todo, no comprendía entonces que estas ideas son mucho más difíciles de asimilar y tienen un contenido mucho más profundo de lo que parece cuando se oye exponerlas por primera vez.

Ouspensky